1º eso: Mi inteligencia espiritual, pág 28, 1; Mi inteligencia emocional, pág 29, 1 y 2

Taller de inteligencias múltiples 

Mi inteligencia espiritual 

 Jesús, el maestro espiritual de la naturaleza

 Jesús de Nazaret es el maestro espiritual de la naturaleza. Jesús admiraba y amaba la creación como obra de su Padre Dios. Le ayudaba a rezar y a estar más unido con Dios. Y explicaba su mensaje con elementos del medio ambiente. Por ejemplo, en sus parábolas (Mt 13, 31-32 y 34). Así fortalecía su espiritualidad y enseñaba a desarrollar la dimensión espiritual con Dios. 

 Investiga con la Biblia 

1 En pareja, copiad el cuadro en un folio. Después, leer cada cita y contestar a la pregunta correspondiente. Buscad las citas en una Biblia impresa o de internet.

 Por ejemplo en:

https://www.bibliacatolica.com.br/es/#

 http://www.vatican.va/archive/ESL0506/_INDEX. HTM 

Citas del Nuevo Testamento y la familia 

¿Qué elementos de la naturaleza se nombran? ¿Para qué los nombra Jesús?

 a) Mt 13, 25 (…) (…)

 b) Mc 11, 22-24 (…) (…) 

c) Mt 6, 26-32 (…) (…) 

d) Mt 13, 47 (…) (…) 

e) Mt 5, 45 (…) (…)

 f) Jn 3, 8 (…) (…) 

g) Lc 6, 43-45 (…) (…) 

h) Lc 15, 4-7 (…) (…)

 i) Mc 4, 26-29 (…) (…)

 j) Jn 8, 12 (…) (…)

El sentimiento de alabanza a Dios

 El sentimiento de alabanza es sentir la necesidad de elogiar, con palabras y gestos, lo bueno que recibimos de Dios o de las personas. Alabar a Dios es hablar bien de Él, rezarle, cantarle y darle las gracias. 

Lee e infórmate 

1 Lee y contesta: ¿Cómo se debe alabar a Dios? «(…) 

Cantad a Dios, dando gracias de corazón, con salmos, himnos y cánticos inspirados. Y todo lo que de palabra o de obra realicéis, sea todo en nombre de Jesús, dándole gracias a Dios Padre por medio de él» (Col 3, 16-17).

 Sé creativo y comunícate

 2 Sigue estos pasos y realiza una tarjeta de alabanza a Dios: 

a) Dibuja un bonito elemento de la naturaleza o un gesto de solidaridad con las personas. 

 b) Escribe una frase para explicar el motivo de tu alabanza. 

1º eso: T. 2.3 Aprendo de la Biblia: La Creación, pág. 27, 1 a 4.

 Los siguientes relatos se narran en el Antiguo Testamento, en el libro del Génesis, cuya redacción final fue realizada en el siglo v a. C. Tratan sobre la creación por Dios del mundo y los seres humanos. 

3.1 Los relatos sobre la creación de Dios 

■Primer relato (Gén 1, 1-31; 2, 22)

«Al principio creó Dios el cielo y la tierra. La tierra estaba informe y vacía; la tiniebla cubría la superficie del abismo, mientras el espíritu de Dios se cernía sobre la faz de las aguas. Dijo Dios: “Exista la luz”. Y la luz existió… (…) Llamó Dios a la luz “día” y a la tiniebla “noche” (…) el día primero. Y dijo Dios: “Exista un firmamento entre las aguas, que separe aguas de aguas”. E hizo Dios el firmamento y separó las aguas (…). Llamó Dios al firmamento “cielo” (…) el día segundo. Dijo Dios: “Júntense las aguas de debajo de los cielos en un solo sitio, y que aparezca lo seco”. Y así fue. Llamó Dios a lo seco “tierra”, y a la masa de aguas llamó “mar”. Y vio Dios que era bueno. Dijo Dios: “Cúbrase la tierra de verdor” (…). Y así fue. (…) Y vio Dios que era bueno (…) el día tercero. Dijo Dios: ”Existan lumbreras en el firmamento del cielo (…)”. (…) Y así fue. (…) Y vio Dios que era bueno (…) el día cuarto. Dijo Dios: “Bullan las aguas de seres vivientes (…)”. (…) Y vio Dios que era bueno (…). Luego los bendijo (…) el día quinto. Dijo Dios: “Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza (…)”. (…) Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó, varón y mujer los creó. Dios los bendijo y les dijo Dios: “Sed fecundos y multiplicaos (…)”. (…) Vio Dios todo lo que había hecho, y era muy bueno (…) el día sexto (…) y descansó el día séptimo de toda la obra que había hecho». 

■Segundo relato (Gén 2, 4-22)

«El día en que el Señor Dios hizo tierra y cielo, no había aún matorrales en la tierra, ni brotaba hierba en el campo (…) pero un manantial salía de la tierra y regaba toda la superficie del suelo. Entonces el Señor Dios modeló al hombre del polvo del suelo e insufló en su nariz aliento de vida; y el hombre se convirtió en ser vivo. Luego, el Señor Dios plantó un jardín en Edén, hacia Oriente, y colocó en él al hombre que había modelado. El Señor Dios hizo brotar del suelo toda clase de árboles (…), además, el árbol de la vida en mitad del jardín, y el árbol del conocimiento del bien y el mal (…). Entonces el Señor Dios modeló de la tierra todas las bestias del campo y todos los pájaros del cielo, y se los presentó a Adán, para ver qué nombre les ponía (…) pero no encontró ninguno como él, que le ayudase. Entonces el Señor Dios hizo caer un letargo sobre Adán, que se durmió; le sacó una costilla, y le cerró el sitio con carne. Y el Señor Dios formó, de la costilla que había sacado de Adán, una mujer y se la presentó a Adán». 

3.2 Quién es el protagonista 

❚ Dios Creador.

Es el Dios de la Biblia, de Jesucristo y de la Iglesia. El arco iris simboliza en la Biblia la alianza y amistad entre Dios y las personas.

 3.3 Para interpretar correctamente los relatos

Estos relatos son textos religiosos. No hay que interpretarlos literalmente, ni como textos científicos. El primero está escrito como poesía religiosa y el segundo como relato popular con metáforas. Fueron escritos con la inspiración de Dios y con los conocimientos de aquella época.

 3.4 Qué nos enseña para la vida diaria

Los dos relatos enseñan la fe en Dios como Creador del universo y del ser humano, que da vida a todo y a todos. Y que toda vida, especialmente la vida humana, es sagrada porque tiene su origen en Dios. Por ello, debemos cuidar y conservar la vida en la Tierra, principalmente la humana.  

1 Completa en tu cuaderno el cuadro con los datos de los dos relatos:

 Primer relato … … Segundo relato

 ¿Qué existía al principio? (…) (…)

 ¿Qué creó Dios primero? (…) (…) 

¿Dónde puso Dios al hombre? (…) (…)

 ¿Cuál es su origen? (…) (…)

 2 ¿Qué te enseñan estos dos relatos? 

3 ¿Qué enseña el Papa sobre la creación y la evolución?

Creación y evolución
«Cuando leemos en el Génesis el relato de la creación, creemos imaginar que Dios es un mago, que con una varita mágica ha hecho todas las cosas. Pero no es así. Él ha creado a los seres y les ha dejado desarrollarse según las leyes internas que dio a cada uno, para que alcanzasen su propio desarrollo. Dio la autonomía a los seres del universo al mismo tiempo que les aseguraba su continua presencia, dando el ser a toda realidad. (…) Dios no es un mago sino el Creador que da el ser a todas las cosas. (…) El Big-Bang, que hoy se sitúa en el origen del mundo, no contradice la intervención de un creador divino, al contrario, la requiere.
La evolución de la naturaleza no contrasta con la noción de creación, porque la evolución presupone la creación de los seres que evolucionan».

 4 Responde a la siguiente opinión: 

«Los relatos de la Biblia sobre la creación son mentiras. Es imposible crear el universo en seis días, y formar al hombre del polvo de la tierra, y a la mujer de una costilla suya».

1º eso T. 2.2:La moral católica del medio ambiente, pág 25, 1 a 4.

 Los cristianos católicos practican la moral católica del medio ambiente por su fe y amor a Dios, a los demás y a la creación.
 2.1 Dios crea y nos regala su creación
 La Biblia revela que Dios es Padre, Creador, Misericordioso y Providente. La creación es obra de la Santísima Trinidad (Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo). Dios, por su gran amor y misericordia a la humanidad, le regala su creación. Y por medio de su Providencia, la mantiene y conduce hacia su perfección al final de los tiempos.
 2.2 Qué es la moral católica del medio ambiente
 La moral católica sobre el medio ambiente es una dimensión o capítulo de la moral católica general. Se compone de valores y virtudes cristianas, principios éticos y comportamientos morales y ecológicos, que sirven para cuidar y conservar la vida en la Tierra. Y se basa en:
❚ Las enseñanzas de la Biblia y de Jesús, que revelan a Dios como el origen y el creador del universo.
❚ La fe en Dios Padre y Creador, que se profesa en el Credo: «Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible».
❚ El séptimo Mandamiento: «no robarás», que prohíbe tomar y retener injustamente los bienes ajenos; y propone conservar toda la creación para el bien común de la humanidad.
❚ Las enseñanzas oficiales de la Iglesia sobre el cuidado del medio ambiente, que enseñan los concilios, el papa y los obispos.
 2.3 Los principios ecológicos cristianos
 Los criterios cristianos para relacionarse bien con la creación son:
❚ El cristiano debe valorar y cuidar la naturaleza, pero sin llegar a hacerlo por encima de la vida humana: «Una correcta concepción del medio ambiente, si por una parte no puede reducir utilitariamente la naturaleza a un mero objeto de manipulación y explotación, por otra parte, tampoco debe absolutizarla y colocarla, en dignidad, por encima de la misma persona humana». (Pontificio Consejo «Justicia y Paz»: Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, 2004, nº 463).
 ❚ El cristiano debe practicar en su vida diaria una ecología integral, que incluya comportamientos de respeto, cuidado y mejora de las personas (ecología humana) y de la naturaleza (ecología ambiental).
2.4 Comportamientos ecológicos cristianos
Los comportamientos morales y cristianos sobre el medio ambiente, son aquellos que están de acuerdo con los valores, virtudes y principios éticos de la fe cristiana. Por ejemplo: colaborar con asociaciones de defensa de la vida humana, la naturaleza y los animales; participar como voluntario en campañas para plantar árboles; votar a partidos políticos que defiendan la vida humana y la conservación del medio ambiente; reciclar papel, plásticos, etc.
❚ Por el contrario, los comportamientos inmorales y anticristianos son los que destruyen de forma irreparable la naturaleza, la vida de las personas, ponen en peligro la supervivencia en la Tierra y reparten injustamente los recursos naturales. Estos malos comportamientos son inmorales; y en diversos casos, también son pecados, como atentar contra la vida humana, incendiar bosques; contaminar mares y ríos; provocar la extinción de especies animales, etc. Debemos cuidar el planeta porque es la morada que Dios ha dispuesto para toda su creación de vida.
La fe y ciencia ante la creación.
 La ciencia y la fe dan diferentes explicaciones sobre el origen de la creación. La fe, los mitos de la antigüedad y los relatos bíblicos lo explican de forma religiosa: Dios es el origen y el porqué último de todo lo que existe. Y, la ciencia de forma científica: solo se puede explicar el cómo y el porqué de cada elemento concreto de la creación, y no la verdad completa de Dios o el universo. Las explicaciones de la ciencia y la fe sobre la creación son complementarias. Y ello, porque son dos realidades y dimensiones humanas diferentes, que se relacionan y complementan, pero conservando cada una su autonomía: «La ciencia y la fe no son extrañas, sino que, por el contrario, ambas se necesitan y se complementan recíprocamente» (Papa San Juan Pablo II: 30 de agosto de 2001).
Científicos cristianos.
 El científico del Bin Bang.
 Georges Lemaître (1894-1966) nació en Bélgica. Fue un sacerdote católico y uno de los científicos más importantes del siglo XX, por ser el inventor de la teoría del BigBang: la gran explosión del átomo primitivo que fue el comienzo del universo. Para él, Dios es el primer origen de todo, incluso de ese primer átomo. El científico de la evolución.
 Charles Robert Darwin (1809- 1882) nació en Gran Bretaña. Fue un gran cristiano y científico por sus investigaciones sobre la evolución de las especies. Estudió ciencias y teología, y quiso ser sacerdote. Para él, la evolución tenía su origen en la creación de Dios y en «las leyes impresas en la materia por el Creador».
1 Forma una frase con cada grupo de palabras:
a) Biblia – Dios – Providente.
b) moral – católica – ambiente.
c) cristiano – vida – ecología integral.
d) comportamientos – cristianos – ambiente.
 2 Elige la imagen de este libro que mejor resume este tema.
Presenta y explica a la clase tu elección.
3 Contesta a la siguiente opinión con la información de los márgenes:
«La única explicación que existe sobre el origen de la creación es la científica.
Además, la fe y la ciencia no se pueden completar.
Prueba de ello es que no hay científicos cristianos».
 4 Busca en internet un juego sobre ecología, participa en él y comprueba los comportamientos ecológicos que puedes realizar para reducir los efectos del cambio climático

2º eso: T.1: Síntesis, pág 15: entrevista escrita, 1 a 5. + Evaluación T.1.

https://epe.edebe.com/content/view/27672/0/0/html5/index.html

https://epe.edebe.com/content/view/27672/0/0/html5/data/01_015_act_final_1/index.html

Evaluación T.1

1…. Piensa en tres momentos y situaciones concretas en las que hayas aceptado, respetado y valorado las diferencias de los demás. Escribe cuál es la inteligencia o las inteligencias que más te caracterizan. Justifica tu respuesta.

a). ……………………………………………………………………………………………………………………………………………………..

 

b). ……………………………………………………………………………………………………………………………………………………..

 

c). ……………………………………………………………………………………………………………………………………………………..

 

2…. Recuerda y escribe el nombre de alguna persona que dedica o ha dedicado su vida a hacer el bien a los más desfavorecidos. Destaca lo que más te ha impresionado y más valoras de esa persona.

………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………….

………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………….

 

3…. Escribe dos actitudes personales que no respetan la dignidad humana.

………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………….

………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………….

 

4…. Elige un relato del Evangelio en el que Jesús hace algo a favor de una persona. Resúmelo e indica la actitud de Jesús hacia esa persona y la respuesta de esta a la acción de Jesús.

………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………….

………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………….

1º eso T.2: Experiencias humanas y cristianas: pág. 23, 1 a 4.

Experiencias humanas y cristianas

 La vida en la Tierra está en peligro de extinción por el hambre, las bombas atómicas, la contaminación, la destrucción de los bosques y animales… Para conservarla, cada religión, grupo y persona (creyente y no creyente) debe comportarse de forma moral y ecológica. 

Los católicos se comprometen en la conservación del medio ambiente por su responsabilidad como buenos ciudadanos y por su fe en Dios: «El mundo, la vida, la muerte, lo presente, lo futuro. Todo es vuestro, vosotros de Cristo y Cristo de Dios» (1 Cor 3, 22-23). 

El siguiente santo es un ejemplo del amor y del comportamiento moral, que el cristiano debe tener con toda las personas, animales, plantas, etc. 1.1 San Francisco de Asís, patrón de los ecologistas San Francisco nació en 1181 en Asís (Italia).

 Su familia era muy rica. De joven, pasaba los días cazando, divirtiéndose y conquistando a las mujeres. No le interesaba la naturaleza ni los demás. Solo pasarlo bien. 

Para vivir nuevas aventuras marchó a la guerra contra Perugia (ciudad italiana). Allí fue apresado y pasó un año en la cárcel. Estuvo gravemente enfermo. Vio morir a muchos compañeros. Se sintió muy solo. Y padeció hambre y miseria. 

Estas experiencias le sirvieron para cambiar y escuchar la voz de Dios en su interior. Al regresar a Asís, comenzó una nueva vida: admiraba la belleza de la naturaleza, gastaba su dinero en ayudar a los leprosos, trabajaba restaurando iglesias en ruinas… 

Muchas personas se sorprendieron ante este cambio, especialmente santa Clara de Asís, una joven de Asís que le conocía desde pequeño. 

Su padre pensó que se había vuelto loco. Trató de convencerlo para que volviera a su vida anterior de lujos. Le prohibió dar dinero a los pobres. Lo amenazó con desheredarlo. Le pegó y le encerró con cadenas. Pero san Francisco no le hizo caso. Un día, su madre le quitó las cadenas y le dejo libre. A continuación, fue a la plaza de la ciudad y delante de mucha gente, del obispo y su padre, se desnudó completamente.

 Así dio a conocer su decisión de vivir pobremente como Jesús y de amar a todas las obras de la creación de Dios. Desde entonces, vistió pobremente y predicó su mensaje de amor por la naturaleza y por los más necesitados. Vivió apartado en los bosques, cuidando a los leprosos y marginados. Curó milagrosamente a varios leprosos y ciegos.

 Amaba a Dios amando a toda su creación. Hablaba con los animales, con el Sol, con la Luna… y les llamaba hermanos. Una navidad, montó en una cueva el primer Belén viviente. Santa Clara comenzó a ayudarle. Y los dos realizaban estas tareas por el amor que tenían a Cristo, a la naturaleza y a los pobres.

 Una vez, san Francisco encontró una cigarra, la cogió en su mano y se puso a cantar con ella. Durante una semana la cigarra fue a buscarlo y juntos se ponían a cantar. Otra vez, cuando iba a hablar a una  multitud, muchas golondrinas que hacían sus nidos en aquel lugar, no paraban de volar y provocaban un gran ruido. Entonces, les pidió que se callaran y escucharan también su predicación sobre Dios. Y ellas dejaron de volar y se quedaron en silencio hasta que él terminó su predicación. 

Fundó la Orden Religiosa de los Franciscanos y, ayudado por santa Clara de Asís, la Orden de las Damas Pobres (las clarisas, segunda orden franciscana). Le aparecieron marcas en su cuerpo parecidas a las producidas en el cuerpo de Jesús por la crucifixión. Apenas comía y cada vez rezaba y cantaba más. Murió cantando en el año 1226. En 1228 fue nombrado santo. 

Y en 1980, San Juan Pablo II, lo nombró patrón de los ecologistas. Actualmente, es reconocido como el primer ecologista de la humanidad.

La ecología cristiana 

Ecologista es la persona, grupo y comportamiento que cuida y defiende el medio ambiente. Los cristianos deben practicar una ecología integral que incluya la ecología ambiental y humana. 

La ecología ambiental se refiere al respeto y cuidado de la naturaleza, y la ecología humana al respeto y cuidado que se debe tener con toda persona humana, especialmente con los más indefensos y abandonados.

 «Además de la ecología de la naturaleza hay una ecología que podemos llamar humana, y que a su vez requiere una “ecología social”. Esto comporta que la humanidad, si tiene verdadero interés por la paz, debe tener siempre presente la interrelación entre la ecología natural, es decir, el respeto por la naturaleza, y la ecología humana. 

La experiencia demuestra que toda actitud irrespetuosa con el medio ambiente conlleva daños a la convivencia humana, y viceversa.» (Benedicto XVI: La persona humana, corazón de la paz. Jornada mundial de la paz. 1 enero 2007, nº 8). 

1 ¿Qué experiencias le hicieron cambiar a san Francisco? 

2 ¿Qué hizo por la naturaleza y por los más necesitados? 

3 ¿Qué te sorprende más de su vida? ¿Por qué?

4   Explicar. Imagínate que eres san Francisco y vives en la sociedad actual: ¿Qué harías? ¿Qué propondrías a los adolescentes para que cuiden más la naturaleza? ¡Desarrolla tu imaginación!

ACTIVIDADES TIC (Refuerzo y ampliación)

 • Película de San Francisco de Asís Francisco (1989) en: http://gloria.tv/media/pce5owzmiPJ 

• Juego sobre salud y medio ambiente: 

http://www.morethangreen.es/honoloko-el-juego-medioambiental-esp/

• Web oficial de los franciscanos: http://www.fratefrancesco.org/