4º eso: T.1: El valor✌ del diálogo 😃

El valor del diálogo

El valor del diálogo consiste en conversar con respeto. Es escuchar atentamente a los otros y aprender de sus ideas, experiencias… Es respetar las opiniones de los demás y lograr que se respeten nuestras creencias, ideas, sentimientos… Lo contrario de una persona dialogante es la persona autoritaria, sectaria, intolerante y fanática.
Dialogar sirve para promover la paz, la unión, la comunicación y la solución de los conflictos con uno mismo, con los demás y entre las naciones. El cristiano dialoga con Dios, consigo mismo y con los demás.
Infórmate y reflexiona

1 Lee y contesta en tu pc: ¿Qué es el diálogo de vida y acción? ¿Para qué sirve?
El diálogo de vida y acción
«El diálogo de vida implica sencillamente vivir uno junto al otro y aprender el uno del otro, de tal forma que se crezca en el conocimiento y el respeto recíproco.
El diálogo de acción nos reúne en formas concretas de colaboración, y aplicamos nuestra dimensión religiosa a la tarea de la promoción del desarrollo humano integral, trabajando por la paz, la justicia y la utilización de la Creación.
Este tipo de diálogo puede incluir la búsqueda conjunta de maneras de defender la vida humana en todas sus etapas y también la manera de asegurar que no se excluya de la vida social la dimensión religiosa de individuos y comunidades»
(Benedicto XVI: Encuentro con los representantes del clero y los fieles de otras religiones. Londres, 17 de septiembre de 2010).
Evalúate y reflexiona

2 Evaluar. Lee el cuestionario y contesta escribiendo en tu pc el número de cada pregunta y tu respuesta: «Sí» o «No».
3 Suma tus respuestas y evalúalas con las claves.
Después, reflexiona sobre los resultados obtenidos sobre tu capacidad de dialogar.
¿Eres una persona dialogante?
1 1. ¿Expresas tu opinión de forma clara, después de pensar lo que realmente quieres comunicar?
1 2. ¿Dialogas escuchando al otro y teniendo en cuenta su opinión?
1 3. ¿Dialogas con Dios, contigo mismo y con los demás con respeto, tranquilidad y sinceridad?
1 4. ¿Dejas terminar y escuchas con interés a quien te está hablando?
1 5. En una conversación, ¿das las gracias a las personas por las buenas respuestas y enseñanzas que dicen?
1 6. ¿Defiendes tus ideas con buena educación, sin gritar ni descalificar a quien opina diferente a ti?
1 7. En general, ¿prefieres estar en silencio y escuchar con interés, antes que hablar continuamente sin pensar lo que dices?
1 8. ¿Escuchas más que hablas porque así aprendes de los demás a encontrar el sentido de tu vida y a ser más feliz?
1 9. ¿Miras y escuchas a la persona que habla en vez de hablar con otra persona o utilizar el móvil?
10. ¿Tienes una actitud de comprensión y empatía con las ideas y sentimientos del otro, en vez de criticarle y ridiculizarle?
Claves para valorar tus respuestas
• De 1 a 4 respuestas «sí»: ¡Cuidado! Debes aprender a ser más dialogante.
• De 5 a 7 respuestas «sí»: ¡Adelante! Sigue practicando el valor del diálogo.
• De 8 a 10 respuestas «sí»: ¡Enhorabuena! Eres una persona dialogante, que sabes escuchar y aprender de los demás.
• Realizar el test de autoevaluación sobre el diálogo que se propone en la
siguiente web:

4º ESO:T.1: MI INTELIGENCIA ESPIRITUAL, P.16; MI INTELIGENCIA EMOCIONAL, P.17.

Espiritualidad y desarrollo de la paz

Las religiones enseñan y promueven la paz más completa: la paz con la naturaleza, con Dios, consigo mismo y con los demás. Toda violencia es contraria a Dios y no tiene justificación religiosa:
«¡Nunca más violencia! ¡Nunca más guerra! ¡Nunca más terrorismo! En nombre de Dios, toda religión difunda en la tierra justicia y paz, perdón y vida, amor» (Papa San Juan Pablo II, Asís, 24 de enero de 2002).
Conoce y prepara tu interior
1  Lee las frases sobre la paz, elige una y memorízala.
La paz para las religiones
Hinduismo: «¡Que los cielos estén en paz, que la Tierra esté en paz. (…) Que mediante esta invocación a la paz, descienda a nosotros la paz. (…) Con esta paz apaciguo todo mal. Que la paz prevalezca, para que reine la felicidad. Que todo nos sea apacible» (oración del Atharva Veda).
Budismo: «La paz viene de dentro, no la busques fuera». «Alcanza la felicidad después de la muerte aquel que, al buscar su felicidad, no hace sufrir con violencia a otros seres que también desean la felicidad» (enseñanzas de Buda: Dhammapada).
Judaísmo: «Busca la paz y corre tras ella» (Sal 34, 15). «Paz al que está lejos y al que está cerca, dice el Señor» (Is 57, 19).
Cristianismo: «Vivid en paz. Y el Dios del amor y la paz estará con vosotros» (2 Cor 13, 11). Jesús de Nazaret: «Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios» (Mt, 5, 9). «La paz os dejo, mi paz os doy» (Jn 14, 27).
Islam: «Oh Al-lah, Tú eres la fuente original de paz; de Ti proviene toda paz y a Ti retorna toda paz. Por eso, haznos vivir con paz; y permítenos entrar en el Paraíso: la Casa de Paz. Bendito Seas, Señor nuestro, a Quien pertenece toda la Majestad y el Honor» (oración de Mahoma).
Aprende a relajarte y a meditar
2 Guarda silencio y cierra los ojos. Repite mentalmente la frase hasta que te relajes y te llenes de paz interior.
3 Medita en silencio sobre estas preguntas:
a) ¿Cuándo te sientes más en paz?
b) ¿Qué o quién te ayuda más a evitar la violencia y a ser más pacífico?
c) ¿Qué le pides a Cristo para tener paz en tu interior?
4 Termina la meditación cuando lo indique el profesor. Abre los ojos y mueve lentamente tus manos, tus pies… Comparte tu experiencia con tus compañeros y compañeras.
• Visitar el blog siguiente sobre películas espirituales:
Presentación de la película La hija del predicador.
Prepara el cine-fórum
1 Lee la ficha técnica y contesta:
¿Qué te llama más la atención del argumento?
La hija del predicador
Director: Stan Foster.
Actores: LeToya Luckett, Tank, Trey Songz, Clifton Powell, Gregory Alan Williams, Raeven Larrymore Kelly.
Nacionalidad: Estados Unidos. Año: 2010.
Argumento: Angie Kinas es una joven que sueña con ser cantante. Su padre es un pastor y obispo de la Iglesia evangélica, que se opone a este proyecto. Pero Angie siente que debe buscar el sentido de su vida. Y al final, a pesar de las dificultades y desengaños que sufre, lo descubre, vuelve a su casa, se reconcilia con su padre y consigue su sueño.
La película es una actualización de la parábola del hijo pródigo (Lc 15, 1-3, 11-32). Enseña los sentimientos de sufrimiento, soledad y confusión que conlleva buscar el verdadero sentido de la vida. Y la ayuda que aportan la fe y la religión para descubrir y conseguir los mejores ideales.